miércoles, 13 de enero de 2010

Comienza una vida...

Son las 00:46 del día 14 de enero de 2010.
En unas horas verá la luz nuestro/a hijo/a. No hemos querido saber el sexo por eso de que "así debería haber sido siempre..." (es más bien una manía mía, porque quizá Merecedes habría querido enterarse antes... ahí le gané la mano :) )
Estoy tranquilo ahora. Mercedes duerme en el sofá ajena por unos instantes a mañana, un mañana que nos cambiará la vida para siempre, que, como comentaba a un amigo esta mañana, me hará pasar de ser un irresponsable a secas, a ser un irresponsable con responsabilidades.
Imagino que la lentitud con la que ha pasado el tiempo estos últimos días dejará paso de nuevo a la carrera frenética a la que nos habíamos acostumbrado hasta hace poco, incorporando a nuestra rutina a un ser pequeñito del que, ahora, somos responsables.
Tengo miedo de muchas cosas, de no saber hacerlo bien, de perder las fuerzas.
Los retos que afrontaremos mañana se me antojarán enormes. Recalcularemos nuestras vidas, nuestro tiempo, nuestras prioridades. Atacaremos cada día de manera distinta a como lo hemos hecho hoy. Entregaremos nuestra vida a un renacuajo a cambio de una sonrisa.
Echaré de menos, más que nunca, la mirada de mi madre, como cada día desde que se fue. Pediré a mi padre que le coja la mano... mañana... seguiré escribiendo.